Ha llegado el turno de los campeones. Aritz Erkiaga y Ion Ibarluzea se estrenan mañana, 3 de noviembre, en el Winter Series de cesta-punta. Las « Panteras Rosas » buscan su tercera txapela consecutiva que de conseguirlo, les colocaría ya como pareja histórica de este deporte. Los resultados del último lunes de octubre, y sobre todo, la derrota de Johan y Gorka, han añadido interés a la clasificación.
Todavía se ha jugado tan un solo partido en el Grupo A pero son muchos los que ya han cogido la calculadora para hacer cuentas. No es descabellado pensar en un triple empate y el tanto-average puede ser decisivo. De momento, Goitia y Lekerika suman 4 puntos con seis tantos a favor, y a los hermanos Sorozabal se les complica el grupo con 0 puntos y un -6 en el tanto-average.
Sin ninguna duda, Erkiaga e Ibarluzea vuelven a estar entre los favoritos para ganar la txapela y debutan en el torneo contra Laduche y Zabala. « No hay edición sin sorpresas », se le pudo escuchar a Erkiaga el pasado lunes, en el pasillo de los vestuarios de Gernika. Y la pareja formada por Laduche y Zabala tienen muchos ingredientes de dar la sorpresa ante alguno de los tres contrincantes.

El pelotari de Getaria es un delantero de alto nivel. En los últimos años ha dado un paso adelante, es fisícamente fuerte, rebotea bien y mueve con facilidad la pelota. Algo indispensable en Gernika. Ludo, actual subcampeón del Winter, juega con Zabala, campeón de la primera edición. Sí, ganó la txapela con Erkiaga, pero el markinarra jugó muy bien. Tiene poder y será interesante ver la lucha de la zaga antes su paisano Ibarluzea. La clave del partido puede estar en el número de errores. Los blancos no tienen margen. Tienen que jugar muy bien y sin cometer errores fáciles, para darles un susto a Erkiaga e Ibarluzea.
El de Ispaster ha ganado tres de las cuatro ediciones del Winter. Ibarluzea ha ganado las últimas dos. Los títulos tienden a disminuir el hambre del deportista. Baja la presión. Por eso, Erkiaga e Ibarluzea necesitan dos cosas importantes en su debut del torneo: ganar y salir con buenas sensaciones de la cancha. Es la mejor manera de ahuyentar a los fantasmas, ahora que estamos de Halloween.





